![]() El nuevo Toyota iQ es un coche revolucionario, aunque nada barato. Se trata de una “alternativa chic” a la oferta de vehículos urbanos económicos, donde Toyota ya ofrece el Aygo (desde 8.470 €). Con este nuevo modelo, que es el más pequeño del mundo con cuatro asientos, Toyota podría luchar frente a, por ejemplo, un Smart Fortwo (el único más pequeño, pero este sólo con dos asientos) o un Fiat 500 (algo más grande pero igualmente moderno y equipado). Así las cosas, en nuestro mercado se pueden encontrar coches con ciertas similitudes, pero lo cierto es que el nuevo Toyota iQ no tiene ningún rival directo. |
El precio, significativamente más elevado que el de la mayoría de los coches pequeños, está justificado no solo por su concepto innovador, sino por un equipamiento altísimo, que incluye de serie en todas las versiones el control electrónico de tracción y estabilidad, llantas de aleación, aire acondicionado, volante de cuero o nueve airbags entre otras cosas.
Lo más curioso de este Toyota iQ es su habitáculo, con un salpicadero asimétrico, cuatro asientos y espacio para tres adultos y un niño. En sus 2,98 metros
de longitud cabe un asiento delantero adelantado que sí deja espacio
para otro trasero de capacidad razonable. Sin embargo el del conductor
sólo deja un pequeño espacio para el asiento que se sitúa tras él, por
lo que sólo podrá viajar en esa plaza un niño. El maletero con las
cuatro plazas ocupadas es prácticamente inexistente, con espacio para
una carpeta o una chaqueta y poco más; aunque si sólo utilizamos dos
plazas la capacidad de carga asciende hasta los 238 litros.
Dos mecánicas de gasolina componen la gama del Toyota iQ, ambas conocidas en otros modelos de la marca japonesa. El primero es un motor de tres cilindros y un litro que desarrolla 68 cv, el cual se ofrece bien con cambio manual o bien automático. Con caja manual sólo gasta 4,3 l/100 km y emite 99 g/km de CO2; mientras que con la automática asciende a 4,7 l/100 km y 110 g/km de CO2. En ambos casos alcanzan la velocidad máxima de 150 km/h. Por su parte, el 1.33 VVT-i Dual de 99 cv –estrenado recientemente en los Auris y Yaris- tiene la función de arranque parada,
lo cual le permite ahorrar combustible y fijar el gasto medio en 4,8
l/100 km, mientras que la cifra de CO2 es de 113 g/km. En este caso la
velocidad máxima llega a los 170 km/h.
Los niveles de equipamientos son dos, uno asociado al 1.0 VVT-i manual (12.500 €) y otro más completo asociado a los dos restantes: el 1.0 VVT-i MultiDrive (14.950 €) y el 1.3 VVTi Dual (15.250 €).
Ya desde el primero se cuenta de serie con elementos poco habituales en
este segmento, como los anteriormente descritos, que incluyen un inédito airbag para la luneta trasera; mientras que en los dos iQ más costosos se añaden de serie las llantas de 16 pulgadas, el sistema de arranque sin llaves, el climatizador
en lugar del aire, el sensor de lluvia y luz, el retrovisor
electrocromático, los faros antiniebla o los asientos en combinación
tela/cuero. Opcionalmente se puede añadir el navegador + entrada USB
(900 €) o los asientos de piel (500 €) entre otras cosas.
Fotos Toyota iQ












Fuente vagos.wampa.com



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