Jorge Subero Isa, ex presidente de la Suprema Corte de Justicia, acaba de entregar los datos de su declaración jurada de bienes, como corresponde a los funcionarios cuando son designados y cuando salen de la administración, en cumplimiento de la ley 82-79 y sus modificaciones.
Una gran parte de los funcionarios no presenta declaración jurada de bienes. Llegan a las posiciones y no cumplen con la ley. Y ese no es solo un problema de irresponsabilidad de los que se niegan a entregar ese documento, sino de los supervisores que no obligan a toda la burocracia estatal a cumplir con este requisito.
Solamente hay que observar la lista de declaraciones juradas que tiene el DPCA, casi todas antiguas, desfasadas, ninguna con datos actualizados cuando hubo cambio de gobierno en el 2008, para enterarse de la forma burda en que están los datos allí registrados, que se hacen deliberadamente inentendibles para cualquier especialista, no ya para un lego de los números como puede ser cualquier ciudadano que solicite esa información.
Otros burócratas, lleno de prepotencia, se niegan a entregar los datos de sus bienes. No quieren ser reos del escrutinio público, aunque administren presupuestos de miles de millones de pesos. Y las sociedades que crean, mantienen y alimentan con el presupuesto que administran crecen en forma mágica. Y nadie supervisa nada. Esa es una realidad que tiene que cambiar. Los mecanismos de la justicia, del Ministerio Público, están compelidos a poner más empeño en el cumplimiento de la ley. Ese aspecto, el de la rendición de cuentas, sigue siendo un punto débil de la administración pública dominicana.
El mismo día que se ha informado de la rendición de cuentas de Jorge Subero Isa, por su salida el pasado 28 de diciembre de la presidencia de la SCJ, cuando fue electo el magistrado Mariano Germán, se informa que varios de los nuevos jueces de la SCJ no han entregado su declaración jurada de bienes, incluyendo al nuevo presidente de la SCJ.
Quien administra justicia debe cumplir la ley al pie de la letra, para no hacerse reo de los propios mecanismos de control bajo su administración. Hizo bien Subero en informar sobre el monto de recursos y propiedades que tiene, al salir luego de 14 años al frente de la SCJ. Debe hacer lo propio, a su entrada, el magistrado Germán. Y debe hacer más, apurar a los demás jueces que no lo han hecho, a cumplir con la ley en este aspecto. Y el apuro debe ser no sólo para cobrar sus salarios –quien no cumple no puede o no debe recibir salarios- sino para poder dar el ejemplo.
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